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TODO COMPITE POR TU ATENCIÓN

¿Qué está pasando con nuestra atención? ¿Eres capaz de leer este artículo sin apartar la vista?

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La Atención
OCT · 2026
Zaida Díaz

Co-founder y Directora Creativa

Puedo irme a la cama tranquila si consigo que, después de leerlo, te lo pienses un poco más antes de regalarle tu atención a cualquier contenido random que veas próximamente.

Abres Instagram para contestar un mensaje y, antes de hacerlo, ya has visto a la generación venidera “farmeando aura”, a alguien diciendo inocentemente “I’m just a girl” sin saber que después le mostrarán contenido Trad Wife, a una nueva panadería contándote que hace un sorteo si llega a 10.000 likes o a un perro hecho con IA bailando que te ves entero.

Y lo vuelves a ver.

Y otra vez.

No habías entrado para nada de eso, ¿verdad que no? Pero todo ha conseguido exactamente lo mismo: que pares.

Y ese microgesto en tu mirada es el negocio.

Eso es, más o menos, la economía de la atención. Todo compite por unos segundos de ti, como un bebé que llora: medios, marcas, influencers, plataformas, amigos, memes, polémicas y gente restaurando alfombras asquerosas en ASMR que, por algún motivo, no puedo dejar de mirar.

La pregunta es muy simple:

¿Cómo consigo que me mires a mí? (No a mí, Zaida, en plan literal).

Hablo como contenido, como marca o como cualquier cosa

CUANDO TODO COMPITE
POR UN SEGUNDO

Y cuando todo compite por ese segundo, sube el volumen. Cada vez más. Y también aumenta nuestra tolerancia a ese ruido (esto da para otro artículo). Titulares apocalípticos, vídeos de “nadie está hablando de esto”, “llevas haciendo esto mal desde que naciste”, gente señalando textos de mil formas posibles o llenando un vaso de agua mientras te cuenta cómo pasó de crear contenido para su tía en el pueblo a trabajar con grandes marcas.

Antes una marca competía con otra marca. Ahora compite con Bad Bunny, un gato bailando y el gender reveal de tu prima.

Todo para conseguir que tardes un segundo más en pasar al siguiente contenido.

Todo vive en el mismo feed.

Por eso llamar la atención es fácil. Lo difícil es que alguien piense: “Esto ha merecido mi tiempo.”

Y ahí está, para mí, la parte interesante.

PRESTAR ATENCIÓN
TAMBIÉN ES VOTAR

“Porque nuestra atención
no solo decide lo que vemos.

También decide lo que crece”.

Zaida Díaz

Co-founder y Directora Creativa

Si miles de personas se paran en un tipo de contenido, habrá más de ese contenido. Si todos hacemos clic en un titular diseñado para indignarnos, habrá más titulares diseñados para indignarnos. Si una conversación concentra millones de ojos, los medios la cubren, las marcas se suben de forma frenética y desgastante a cualquier trend y el algoritmo lo empuja todavía más.

De alguna manera, prestar atención también es votar, también es criterio.

Votamos qué se vuelve relevante, qué discurso gana espacio, qué personaje sigue apareciendo, qué tendencia se convierte en cultura y qué cosas desaparecen porque nadie mira.

Hablamos de la caída de los influencers, pero ahí siguen estando ciertos perfiles porque queremos que estén. Les damos nuestra atención y pensamos que es algo inofensivo, pero no. Ahí está nuestro poder.

Y eso me parece bastante más importante que pensar simplemente que “he perdido veinte minutos haciendo scroll”.

NO SE TRATA DE MIRAR MENOS,
SINO DE MIRAR MEJOR

No se trata de convertir el móvil en un monasterio ni de dejar de ver memes absurdos. Por favor, que sigan existiendo los perros bailando. Pero quizá sí de recordar que mirar también es alimentar. Lo que recibe atención gana espacio, se replica y acaba formando parte de lo que vemos todos.

Así que la próxima vez que algo consiga que pares el dedo, igual merece la pena hacerse una pregunta: ¿Quiero mirar esto o simplemente han conseguido que mire? Porque al final, cada vez que paramos, damos algo a cambio: tiempo, relevancia, alcance,
conversación. Y quizá merece la pena pensar un poco más a quién se lo estamos dando. No para mirar menos, sino para mirar mejor.

Si has llegado hasta aquí, gracias por tu atención. Intentaremos merecerla en el próximo número.